“LA PAVE” ECHA LAS ÚLTIMAS PALADAS EN EL SEPULCRO DEL PRI-MORELOS

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta
Febrero 12 de 2020

No es exageración, ni jactancia, estimados lectores, pero centenares de veces, a lo largo de 47 años de ejercicio periodístico, me he referido al canibalismo entre miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Morelos. Sus principales características son la traición, la falta de escrúpulos, la envidia, la carencia de solidaridad y cohesión, la intolerancia y el sentirse híper chingones frente a los propios compañeros de partido.

Sobre todo en periodos preelectorales, los priístas se dan con todo a fin de lograr cargos públicos, confirmándose siempre la regla de que el PRI, históricamente, ha sido una magnífica agencia de colocaciones.

Asimismo, los más distinguidos militantes no tienen el mínimo recato para dirimir sus diferencias al interior del organismo. No. Hay que lavar la ropa sucia frente a la opinión pública, ante los ojos de los electores quienes, una y otra vez, han reprobado esas conductas. Por eso los ciudadanos sacaron al PRI de la Presidencia de la República en el 2000 y 2018. Lo mismo sucedió en Morelos en 2000, cuando comenzó la era panista de 12 años y luego la etapa perredista, para darle acceso en 2018 a una pléyade de fuereños, con Cuauhtémoc Blanco a la cabeza.

Y ahí están las consecuencias: el PRI se perfila hacia su sepulcro, como hace décadas sucedió con otros institutos políticos, entre ellos el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y el Partido Popular Socialista (PPS). Me parece que en las elecciones intermedias de 2021, el Revolucionario Institucional no tendrá nada que hacer frente al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el Partido Encuentro Social, cuyos más distinguidos cuadros son quienes están escribiendo las nuevas páginas de la historia morelense. Y ahí vienen por lo menos 10 partidos nuevos, lo cual pulverizará y degradará la lucha política. Desde mi particular óptica creo que los actores priístas no tienen nada que hacer. Ya no escriben nada en los anales históricos locales.

Todo lo anterior me sirve como preámbulo para comentar que el Comité Directivo Estatal del partido tricolor, con Alberto Martínez González (alias “La Pave”) en la presidencia, está contribuyendo a echar las últimas paladas de tierra en el sepulcro del otrora partido aplanadora.

Este martes, durante una sesión ordinaria del Consejo Político Estatal del PRI, cuya realización fue cuestionada por algunos actores tricolores, presuntamente se recibió la solicitud de expulsión de Marisela Sánchez Cortés, “ex” de muchas cosas en nuestra entidad y ex candidata gubernamental en 2006; Matías Nazario Morales, ex diputado local y federal, y quien presuntamente está impulsando la fundación de un nuevo partido político; y la de Jorge Meade González, quien fuera Subsecretario de Gobierno cierto tiempo en el gobierno de Graco Ramírez.

Cito textual parte del comunicado priísta: “En el evento, la base militante exigió que se sometiera a votación de los consejeros la expulsión de Maricela Sánchez y Matías Nazario por traicionar sus ideales priistas al pretender formar otros partidos políticos, además de querer convencer con prácticas corruptas a los actuales miembros del PRI para operar en favor de sus intereses personales. En el caso de Meade González expresaron que dicho personaje no ha sido congruente con los estatutos del partido, como quedó de manifiesto cuando realizó trabajo político en favor del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del ex gobernador Graco Ramírez”.

Los consejeros priístas escucharon las peticiones de los militantes y por votación unánime aprobaron turnar los expedientes a la Comisión de Justicia Partidaria, por lo que “se prevé que la expulsión de dichas personas del tricolor será inminente en los próximos días, según se informó”.

En la mentada sesión del Consejo Político Estatal del PRI, “La Pave” estuvo acompañado por priístas de medio pelo. Solo destacaron la diputada Rosalina Mazari Espín, actual presidenta de la Comisión de Hacienda del Congreso, y el ex diputado, ex alcalde de Xochitepec y ahora líder de la CNC, Juan Carlos Rivera Hernández. Fuera de ellos dos, el resto vale puro pepino, por su falta de representatividad.

En torno a los tres personajes de quienes se exige su expulsión, hay tema para rato, pues no han sido blancas palomas. Conclusión: lejos de proyectar una purga al interior del PRI, “La Pave” y sus huestes exhibieron afanes revanchistas. Luego seguimos con el tema.

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