PARECERÍA UNA LOCURA PERO ¿POR QUÉ NO ACORDAR CON LOS GRUPOS DELICTIVOS PARA QUE LA PAZ RETORNE A MORELOS?

VIDA POLÍTICA
Por Felipe Villafaña
Febrero 3 de 2020

Al estar el rebasado el Estado por la violencia, al menos en Morelos, quizá haya quienes piensen que es una locura que el gobierno se siente a dialogar y acordar con los cinco grupos delictivos que operan en la entidad, para disminuir la excesiva violencia que ha dejado miles de personas muertas.

No se trata de una negociación con quienes hoy mantienen en incertidumbre a los morelenses y sus avecinados, sino de un acuerdo que regrese la calma perdida al estado.

Los operadores del transporte público, sobre todo los taxistas, recuerdan que durante la estancia de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca hubo tranquilidad, paz y el índice de delincuencia era demasiado bajo, tanto que los asaltos y robos eran mínimos.

En Morelos, la venta de droga no era como actualmente, que casi hasta puede encontrarse en las tiendas de la esquina, porque solamente era de paso y no afectó a los jóvenes.

Históricamente la realidad es que antes de la presencia de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca y sus municipios varios de los jefes de la delincuencia organizada tuvieron su vivienda, no sólo los de México también los de Colombia y estadunidenses encargados de llevar la droga a su país.

Un solo dato para recordar fue la vecindad de Amado Carrillo Fuentes en el municipio de Tetecala de la Reforma, en su rancho no solo era conocido como un empresario millonario, sino el que proporcionó fuentes de trabajo a sus habitantes.

No era el poder de quien fue apodado por la DEA y por la Procuraduría General de la República como “El Señor de los Cielos” quien decidía el alcalde y el diputado de la región, sino aquel que solía acercarse a pedir cooperación para su campaña.

En aquellos tiempos los señores de la droga como suelen llamarlos publicitariamente tenían el control d la seguridad de los pueblos, porque sabían que no les convenía hubiera asesinatos en exceso, como tampoco robos y asaltos porque eso molestaba su tranquilidad personal y familiar.

No solo eso, los señores colaboraban con la obra pública y social en los municipios que habitaron, porque era parte de su tranquilidad y vivieron tranquilos sin que nadie los molestara, hasta en algunos casos ellos mismos manejaban con una seguridad discreta sus automóviles.

Morelos fue un estado de tranquilidad y de reuniones de los jefes de los carteles que operaron en el país, en donde solían reunirse para repartir los territorios, en donde vacacionaron y tenían casas de fin de semana, hasta que llegó Felipe Calderón Hinojosa y rompió los acuerdos tomados, quizá por ambiciones personales.

Desde la captura de Beltrán Leyva., el 16 de diciembre del 2009, cuando Calderón rompe los acuerdos, no solo el estado vive de momentos violentos, sino todo un país que desde entonces añora los viejos tiempos del diálogo y acuerdos con la delincuencia organizada, que no sólo en México es parte de lo cotidiano.

En el gobierno de Graco Ramírez también hubo una ruptura con el grupo delictivo denominado “Los Rojos”, a partir de la llegada de Alberto Capella Ibarra porque traía su propio plan y pugna contra Santiago Mazari Hernández o “El Carrete”.

El Carrete a decir de los habitantes de la zona sur poniente solamente les pedía silencio a cambio de protección, pero también, se dice, pagó diversas campañas electorales de casi todos los candidatos a cargos de elección popular locales y federales.

Después de que Capella Ibarra advierte una persecución entonces viene la intranquilidad que vive la zona sur-poniente del estado, con ello también la llegada de diversos grupos delictivos extranjeros que hoy mantienen bajo extorsión a casi toda la sociedad.

Es difícil que el gobierno federal pueda extinguir los grupos delincuenciales organizados y menos el estado, porque no pueden ni con la delincuencia común, debido a que la realidad muestra un rebase indiscutible.

En el estado no deben descartar el diálogo con los grupos delincuenciales, no es una locura pensarlo en momentos que también la sociedad piensa y disminuir la tasa de mortalidad por violencia.

Ya de todos es visto que hay incapacidad dentro de la Comisión Estatal de Seguridad, a cargo de Ortiz Guarneros, quien solamente pide dinero y dinero para comprar más armas, sin entrar en la lógica que la violencia genera más violencia.

No es lo mismos entrar al diálogo y los acuerdos que a la negociación, en la entidad es requerido un acuerdo por el retorno de la paz y la armonía perdidos desde hace casi 11 años.

No se trata de ceder ni de entregar un estado o un gobierno, a veces hay que ceder un poco y volver al estado de prosperidad que en otros años tuvo Morelos y en el que había inversión y empleo, pero lo más importante, tranquilidad en todos los morelenses que hoy día, ya no quieren más sangre.Por hoy es todo, nos leemos el miércoles.

Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx,por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA

------------
loading...

(Visited 303 times, 1 visits today)

Comentarios en Facebook