SIGUE POSTERGÁNDOSE LA “GRAN” DECISIÓN

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Marzo 24 de 2020

En los mentideros políticos del Palacio de Gobierno, es decir en Radio Pasillo, circula la versión de que el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo decidirá remover a José Manuel Sanz Rivera como jefe de la Oficina de la Gubernatura cuando a él, al mismísimo ex futbolista, se le pegue la gana. Y también hará lo propio si es que determina movilizar a otro u otros miembros del gabinete legal.

Lo anterior significa que las medidas y la voluntad del mandatario no están sujetas a los tiempos de los políticos a quienes tanto odia. De alguien debió aprender que el poder no se comparte y querrá demostrar mano dura frente a los “grillos”. Además, un escenario probable para comprender la postergación de la “gran” decisión podría estar asociado al aspecto jurídico del espinoso “Caso Primavera”, donde se involucra a Sanz en blanqueo de recursos de procedencia ilícita. Es decir: mientras la Fiscalía General de la República (FGR) no mande citar al español, no sucederá nada con él.

Por lo pronto, la pandemia del Covid-19 le otorgó al ex seleccionado nacional margen de maniobra para fingir demencia ante la presión de que había sido objeto hasta antes de la llegada a Cuernavaca de Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el pasado jueves 19 de marzo, cuando el funcionario federal y “Cuauh” acordaron crear la Unidad de Inteligencia Patrimonial y Económica bajo los auspicios de la SHyCP y el Poder Ejecutivo morelense. Recuerden ustedes que la UIF investiga el “Caso Primavera”.

Antes del acto oficial en que se anunció el surgimiento de dicha Unidad a nivel local, se esperaba el cese fulminante de Sanz Rivera, y al día siguiente también, pero hasta hoy martes 24 de marzo de 2020, no hay nada al respecto. Blanco no ha tomado la decisión.

Es aquí donde quiero comentar lo siguiente. Circula a través de las redes sociales un breve vídeo grabado el 19 de marzo después de que Santiago Nieto salió de Palacio con rumbo a Ciudad de México. Los reporteros querían entrevistar a Cuauhtémoc Blanco para conocer su opinión acerca de la confirmación que dicho funcionario federal había hecho sobre el involucramiento de José Manuel Sanz en el “Caso Primavera”. Cuando Blanco se preparaba para abordar su camioneta, grito “¡Sí es Sanz, es Sanz! ¿Y ahora qué sigue?”. Cerró la portezuela y el vehículo se alejó dejando con un palmo de narices a los representantes de medios informativos. La actitud del gobernador fue soberbia y burlona, pero también de gran coraje, mucho coraje, pues su antiguo mentor había quedado expuesto como corrupto ante la opinión pública.

Días atrás, en Chamilpa, “Cuauh” indicó que “si se trata de Sanz” (en lo tocante al personaje central del “Caso Primavera”), habrá de caer quien tenga que hacerlo… no voy a encubrir a nadie… existe la posibilidad de que sea removido temporalmente mientras esto se aclara”. Pero pasaron los días… y nada. Ello también se vincula a otra declaración vertida por “Cuauh” (no recuerdo dónde) en el sentido de que sus decisiones no serán las de los políticos.

Desde el 4 de marzo, cuando en Palacio Nacional se reveló la existencia del “Caso Primavera”, el ex futbolista y Sanz sostuvieron que el entramado en la sede del Poder Ejecutivo Federal fue manipulado por el Consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Sherer Ibarra, siendo a la vez influenciado por el ex gobernador Graco Ramírez. Y presuntamente desde ahí se movieron las redes de poder hasta llegar a Nieto Castillo en la Unidad de Inteligencia Financiera. Hágame usted el cabrón favor. Etcétera, etcétera.

Lo tangible es que la cuarentena en torno al Covid-19 les dio a Sanz y Cuauhtémoc Blanco un respiro.

Quienes conocen el carácter voluble del ex americanista identifican a plenitud su temperamento explosivo. Tiene la mecha corta. Pero una cosa es tener carácter fuerte y otra ser dominado por la ira. Un gobernante de carácter sólido decide con el cerebro y el razonamiento, pero no con las vísceras o el hígado. Esto (la tendencia a ser pendenciero) le pudo haber funcionado a “Cuauh” en las canchas, pero, a juzgar por las apariencias, no le sirve en la política y mucho menos en una posición tan delicada como es la titularidad del Poder Ejecutivo, donde urge liderazgo y la demostración de que se tiene capacidad para coordinar el esfuerzo de todos los morelenses.

A propósito: en la actual contingencia sanitaria no se ve al ex seleccionado nacional por ningún lado. Ya lo rebasaron los alcaldes de Jojutla y Cuernavaca, por citar solo dos casos de desplazamiento y pericia política.

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